Reminescencia 4

Que contentos estábamos con poder ensayar en el almacén que nos había dejado el panadero Marcelo, nos parecía un local de ensayo cojonudo todo un lujo, allí podiamos dar rienda sulta a nuestras fantasías; se bajarón los amplificadores de los que disponiamos entonces, si la memoria no me falla creo que Luis tenía un Tenoxy , cabezal y pantalla 100 w de color rojo… que ya habia rodado lo suyo cuando llego a sus manos, Miguel bajo la bateria que se había comprado, los bongos de Fermín tampoco faltaron y yo baje un Ampli Farfisa con eco que compre no se donde de segundamano tambien,  pesaba como un demonio es lo que más recuerdo, posiblemente en él enchufaramos el bajo, y el micro pues tenía eco, pero no recuerdo muy bien… y venga a meter ruido.

Amplificador Tenoxy de Luis cabezal y pantalla, y mi Farfisa.

Los resultados de aquellos ensayos  fueron impáctantes, pero para los vecinos, las quejas al Sr. Marcelo no paraban de llegar y el resultado fue el evidente, a vuestras casas a meter bulla 😥 Unas brujas las vecinas que se quejarón … !!!malas pécoras!!!

Pero el desánimo con la edad que teníamos no entraba en nuestras cabezas.

Un día se nos ocurrió ensayar en la calle, en la acera que había delante de los portales del bloque, eso si por todo lo alto, con la bateria alli plantada y un par de amplis y un micrófono, sólo  nos faltaba fluido eléctrico, para lo cual tiramos un cable (alargador de la ostia) desde casa de Fernando que vivía en un cuarto piso hasta la calle; ya lo teniamos, un ladrón para enchufar los trastos y Larga vida al rock and roll. Decididamente en el barrio no gustaba mucho el rock, no se si alguien llamo a la policia (lo más seguro) o que pasó de repente un coche por allí y paró a pedirnos unos autógrafos. Los Agentes del orden alucinando de tal idea brillante que se nos habia ocurrido, nos mandarón recoger y tirar cada uno para su casa; menos mal, si se entera mi señor Padre me cae la del pulpo.

No estabamos sólos, siempre rodeado de los amigos, siempre empujando y embarcandose con nosotros en las aventuras que fueran necesarias.

Especial mi recuerdo a Luis Ferández-Checa, que tío mas majo leches!!! siempre dispuesto a ayudar, allí estaba siempre de los primeros para ayudar a acarrear los trastos y hacernos las fotos oficiales ( 😆 jajajaja), las únicas que yo al menos tengo, colgaré por aquí algunas en su momento cuando las de un poco de restauración que algunas estan muy ralladas 😳  Tambén recuerdo que era un manitas…! Nos llego a hacer hasta un juego de luces con focos de 100 watios, los cuales pinto el reflector con pintura cada uno de un color… que tío!!!! Los Focos físicos está de bien dar las gracias al proveedor que nos los facilito sin ningún costo ecónomico, «La Estacíon de Chamartín» bueno el costo en realidad fue en forma de susto y de alguna carrera mas que apresurada que hubo que dar en algún momento, por que un guarda te divisaba … ¡corramos un tupido velo!.

Luis tambien me ayudo, algunos años después yo ya viviendo fuera del barrio, venia a casa y me enseñaba en un viejo spectrum informática, me introducía en el lenguaje Basic. No sabes amigo el beneficio que produjo aquel germen que plantastes en mi, fue de verdad importante en el futuro desarrollo en mi profesion, eternamente agradecido a tu esfuerzo, paciencia y dedicación que tuviste conmigo. Tambien me enganche por tí a aquella revista lúdica que tu leías «Cacumen», en internet conseguí encontrar bastantes  números de la revista.

Tambien especial recuerdo a Lucio Pérez… ¡ el amigo Lucio ! vaya labia y morro que le echaba, se proclamo manager de la banda y nos busco y ayudo en los conciertos …